Las posiciones del Sol y la Luna salen de efemérides reales
(VSOP87 / ELP, vía astronomy-engine), no de una
animación aproximada. La sombra se obtiene intersecando el cono
Sol–Luna con el elipsoide WGS84, y la ocultación en cada punto,
del solape real de los dos discos.
Contrastado con las efemérides publicadas de la NASA: los
contactos de la totalidad salen dentro de 3 segundos en
Gijón, Oviedo, Zaragoza y Palma.
Se toma la Luna como esfera perfecta: el perfil real del limbo,
con montañas y valles de varios kilómetros, desplaza los
contactos alrededor de un segundo y es lo que produce las
perlas de Baily.